El alicatado a juego desaparece visualmente pero exige más obra; la resina se instala en un día. Lo que de verdad decide cuál conviene no es el gusto, es el desagüe que ya tienes.
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Platos de ducha
El plato decide media docena de cosas a la vez: qué mampara encaja encima, si hace falta obra y si el desagüe da para instalarlo a ras de suelo. Aquí está el porqué de cada opción, antes de mirar catálogos.
Lo que cambia según el material y la instalación
Un plato de ducha no es solo una bandeja: fija la pendiente de evacuación, el tipo de desagüe que necesitas y si la mampara que quieres poner encaja encima. La resina domina el mercado porque es antideslizante de fábrica y admite casi cualquier medida de corte a medida; el plato de obra (alicatado a juego con el suelo) desaparece visualmente pero exige más mano de obra y un desagüe sifónico bien calculado antes de alicatar.
La otra decisión, independiente del material, es la altura: un plato a ras de suelo necesita rebajar el forjado o levantar el resto del baño, mientras que uno con bordillo bajo se apoya sobre el suelo existente sin tocar nada. Aquí se explica cada combinación con sus consecuencias, no solo el acabado.
Guías de platos de ducha
Enrasar la ducha con el suelo no depende del plato, sino del hueco que quede debajo para el sifón y la pendiente. Lo que hay que medir antes de decidirlo.
En un baño estrecho suele funcionar mejor un rectangular largo que un cuadrado pequeño. Qué formatos hay y por qué el hueco no es la medida del plato.
El material es la última decisión, no la primera. Antes mandan el desagüe que ya tienes, el hueco real y quién va a usar la ducha: los tres filtros, en orden.
Si la válvula no evacúa lo que entrega la grifería, el plato se llena. Tipos de desagüe, qué caudal hay que mirar en la ficha y cuánta altura consume cada uno.
La secuencia completa, con los puntos en los que ya no se puede volver atrás: base nivelada, desagüe probado antes de sellar y perímetro impermeabilizado.
La silicona del borde es la capa que se ve, no la que protege. Qué capas hay bajo el plato, hasta dónde suben por la pared y qué se puede arreglar sin levantarlo.
Es el tapón de agua que impide que suba el olor de la red, y los milímetros que ocupa deciden si un plato enrasado cabe. Nunca se montan dos en serie.
La palabra describe el grosor de la pieza, no el escalón que queda al final. Qué decide esa altura y por qué un extraplano no es lo mismo que una ducha a ras de suelo.
El Código Técnico pone un máximo del 10 % al ramal de una ducha y ningún mínimo. Qué pendiente manda en cada tramo y cómo distinguir un charco de un atasco.
Resina, cerámica o acrílico; extraplano, a ras de suelo o de obra. Cómo separar las tres decisiones y elegir el plato que encaja con tu baño.
Qué lleva por debajo una ducha construida en el sitio, cuándo conviene sumidero o canaleta y cuándo compensa frente a un plato prefabricado.
En una ducha pequeña manda el reparto. Forma del plato, tipo de mampara y sitio del grifo para que el hueco rinda más.
Los pasos para colocar un plato de ducha: base nivelada, desagüe probado y sellado continuo, con los fallos que se repiten.
Medidas habituales del plato cuadrado, cuándo gana al rectangular y qué mampara le encaja.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-SUA, Seguridad de utilización y accesibilidad